
La verdad es que muchas veces no sé qué decir; esas veces escudriño en los rincones más obscuros de mi mente, ya sabes, donde habría que hacer limpieza, por el polvo acumulado y tal.
Sucede que cuando ya sé que decir, no sé si eso de debería ser dicho.
Entonces cierro la caja de Pandora y tiro la llave al vacio.
...Un vacio que siempre puedo encontrar, claro ;)