jueves, 25 de noviembre de 2010


La verdad es que muchas veces no sé qué decir; esas veces escudriño en los rincones más obscuros de mi mente, ya sabes, donde habría que hacer limpieza, por el polvo acumulado y tal.

Sucede que cuando ya sé que decir, no sé si eso de debería ser dicho.

Entonces cierro la caja de Pandora y tiro la llave al vacio.

...Un vacio que siempre puedo encontrar, claro ;)

viernes, 29 de octubre de 2010


Y así será por toda la eternidad, se decían sin palabras, nosotros, solo nosotros.

jueves, 21 de octubre de 2010

Magia Negra

Lo había pensado mucho, al despertar al medio día y al anochecer, lo había pensado bien.

No sería otra en su lista, no sería la sombra de alguien más, no sería quien besara el suelo que pisara y mendigara migajas de cariño.

Ese sería él. Y lo seria por siempre… después de muerto, incluso.

martes, 19 de octubre de 2010


A mi me gustas tu, me gustas tú... y tu hermano. Un problema tengo, no se como resolverlo.

El me mira tu me miras, yo te miro, nos miramos, el te mira tu le miras y los tres nos miramos.

No te enfades por favor, solamente fue un beso de amor lo que le di a tu hermano, solo fue un beso de amor... y después un revolcón.

Tu mirada, mi mirada, su mirada, nuestras miradas todas juntas. Y revueltas en la cama o en una esquinita del salón .

[Bebe - Uh, uh, uh, uh, uh.]

martes, 12 de octubre de 2010

Un consejo.

Camina. Sonríe. Da otro paso y vuelve a sonreír.
[Así es más agradable llegar al final :) .]

lunes, 11 de octubre de 2010

Y se va

... Con todo y todo, a ella no le importa, porque se da cuenta de algo que ya sabía, pero que no quería admitir.

Nadie la puede ayudar.

La sombra vuelve a aparecer, pero Alicia ya no corre, no tiene sentido; nadie puede ayudarme, la sombra toma a Alicia, con cuidado, como no quien no quiere la cosa, casi con admiración, y se va.

[De regreso a blogger y al calor de la letras!]

miércoles, 20 de enero de 2010

►La odisea de la galleta con chispas de chocolate y la niña con pijama de ositos.

Había una vez una galleta con chispas de chocolate. Era la última en la caja. Se sentía sola y desamparada, un día como cualquier otro una mano de niña pequeñita saco a la galleta de la caja, le dio una mordidita y la vio feo, la pobre galletita se sintió tremendamente mal, ¿Qué acaso estaría rancia? Pensó que la tirarían a la basura, sintió miedo, pero la niña la siguió tomando con la manita, con cuidado de no tocar las chispas de chocolate para no derretirlas, abro el refrigerador y una ráfaga de aire helado llego a la galletita, saco un cartón de leche fría, nuevecita, la abrió y vertió un chorrito en un vaso que había por ahí, fue así como, con la puerta del refrigerador abierta y en manos de una niña con pijama de ositos, la valiente galleta se sumergió en la leche y fue saboreado con todos los honores que una galletita con chispas de chocolate puede tener.



Desde hace mucho que quería actualizar esto, pero, claramente, no lo había hecho. Ayer tenía muchas ganas de escribir pero no se me ocurrió nada, y una voz gritaba en mi cabeza “Galletas, ¡Galletas!” y yo me preguntaba “¿Galletas? ¡Si, galletas!”, las chookies tienen mensajes subliminales.

Totalmente sin comentarios.


No he usado mi cerebro mucho para pensar en algo decente para escribir, men, mi cabeza solo piensa: dibuja, no mejor lee, ¿No querrías tomar té?, quiero galletas.

Nada interesante por ahí.

Lo escribí yo, ¿Verdad?