jueves, 29 de septiembre de 2011
Pum - Pum.
Que parece que ando por otros sistemas solares y deje mi cuerpo de recuerdito. Eso es lo que piensas, ¿eh?
Momento, cariño porque no es que no esté aquí. No es que no sea yo, ni que no te busque.
No, no es que anhele otros futuros, viva otros presentes y sueñe con otros pasados que no son los míos.
Suene como suene, tan normalito como se lee, es la merita verdad.
Pero los veo, y los siento, y los escucho.
Y entonces el calor se expande desde al corazón, hacia los dedos de las manos, hacia los dedos de los pies. Con esa quimera de cosquillas inexplicable. Con ese sentir que parece lo más lógico del mundo. Lo más correcto. Pum – pum. Corre por la venas como en revolución, corre por todo el cuerpo. Más allá del cuerpo. Hacia ti. Hacia ellos. Para quien lo quiera recibir.
De mí al mundo. Un cachito de Zaka para dar.
sábado, 17 de septiembre de 2011
¡Con ganas!
lunes, 29 de agosto de 2011
• De Dinosaurios y sucedidos. •
Había una vez una niña que soñaba que estaba dormida; en el sueño soñaba que la perseguía un dinosaurio: verde, con garras y dientes. Y despertaba. Pero seguía dormida. Y no podía despertar del sueño en el que soñaba.
Y entonces en alguna realidad alterna, este cuento que no es cuento, tenía sentido.
Pero yo nunca lo tengo así que difícilmente podría tenerlo.
Entonces me enredo en cables de palabras, que se hacen estambre, se tejen en bufandas, y me las cuelgo al cuello, pues para eso son las bufandas.
Oh si. Cerebro derretido ;)
Zakita Said So :D
viernes, 22 de julio de 2011
Gira y da vueltas, y rueda girando.

Pero con todo y todo, este concepto de objetividad me suena subjetivo. Porque, ¿Quién define lo que es considerado objetivo? ¿Para quién? Además, ¿no se da una opinión en base a criterios propios? Entonces, si estás viendo las cosas de fuera, las sigues viendo regido por tu concepto de moralidad y valores.
Hombre, yo soy subjetivamente objetiva. Es un hecho.
viernes, 8 de julio de 2011
De rincones olvidados y placeres momentáneos
Yo recuerdo lo que era mi primer blog (cosa rara, no recuerdo quien pretendía ser yo en aquel entonces). Era una suerte de diario con faltas de ortografía garrafales. La cosa cambio con el tiempo (lo del diario, la ortografía por aquí sigue siendo lamentable) porque me di cuenta de un detalle pequeñín, pero para nada insignificante. Yo escribo para mí. Y el diario insustancial se transformó en una suerte de baúl de recuerdos semi-olvidado (menos insustancial, al menos) que nunca tiro a ese vacío infinito y prefiero cargármelo en la espalda… porque las placeres, hasta los que tachamos de momentáneos, son livianos. Y provoca llevarlos a cuestas para tenerlos siempre a la mano y sumergirnos en ellos. Ahogarse, incluso.
Entonces no es que yo abandone el cachito de universo cibernauta que es mi blog, es que cargo con muchos “placeres” en mi mochila y como son cosas caprichosas… a ninguno le guste que lo deje solito.
Y para mí esto es ser feliz.

