Había una vez una niña que soñaba que estaba dormida; en el sueño soñaba que la perseguía un dinosaurio: verde, con garras y dientes. Y despertaba. Pero seguía dormida. Y no podía despertar del sueño en el que soñaba.
Y entonces en alguna realidad alterna, este cuento que no es cuento, tenía sentido.
Pero yo nunca lo tengo así que difícilmente podría tenerlo.
Entonces me enredo en cables de palabras, que se hacen estambre, se tejen en bufandas, y me las cuelgo al cuello, pues para eso son las bufandas.
Oh si. Cerebro derretido ;)
Zakita Said So :D